Ponemos rumbo a Suiza y llegamos a Zúrich, una ciudad que combina elegancia, arte, cultura y naturaleza, con una calidad de vida excepcional. Situada a orillas del lago de su mismo nombre, es una mezcla de arquitecturas medieval y moderna, todo envuelto por preciosos paisajes alpinos. Puede que te preguntes qué ver en Zúrich si nunca has ido a esta zona de Europa, y si te estás imaginando una ciudad puramente invernal, quizás sea lo que encuentres en esa estación del año. ¡Prueba a viajar en primavera y seguro que te sorprenderás!
Fue fundada por los romanos en el año 15 a.C. con otro nombre: Turicum. Si nos imaginamos lo que debió ser esa ciudad en aquellos tiempos y lo que es ahora… Y más si nos damos un paseo por la Bahnhofstrasse, una de las calles más caras del mundo con boutiques de lujo y relojerías suizas.
¿Qué ver en Zúrich cuando vayas?
- Visita alguno de sus más de 50 museos, de arte, historia, de la relojería, y si te gusta el fútbol, ¡hasta de la FIFA!
- Lago de Zúrich, paseos en barco o caminatas, todo con la magnífica vista de los Alpes.
- Lindenhof, el mirador del casco antiguo donde podrás ver la ciudad después de pasear por las calles del centro medieval.
¿Sabías que Zúrich es la cuna del dadaísmo? Es un movimiento artístico y literario que surgió durante la Primera Guerra Mundial y abrazaba lo absurdo, el azar y la provocación, en contra de los valores burgueses.
Estar en Zúrich y no comer algo con queso suizo, por ejemplo una Foundue, es como si te vas de la ciudad sin pasar por alguna de sus más famosas chocolaterías: es algo que no puede suceder.
También te recomendamos probar unas galletas de miel con grabados históricos, llamadas Triggel, y como salado, Zürcher Geschnetzeltes (ternera en salsa de champiñones y vino blanco, acompañada de Rösti, una tortilla de patatas crujiente) y Älplermagronen (macarrones con queso, cebolla y compota de manzana, típico de los Alpes).