La costura fue habitual en casa del diseñador Daniel Chong (Guayaquil, Ecuador), y lo que empezó como juego dejó de serlo cuando «personas que no eran de mi círculo cercano empezaron a comprar y demandar mis deseños». Hoy, es uno de los creadores de modo con más identidad.
Alcanzaste el éxito con tus mochilas y ahora saltas a la moda urbana con la colección The Working Class, que recibió el apoyo de Air Europa como patrocinador.
Sí es una evolución natural. Las mochilas nacían desde la funcionalidad y el uso diario, y la ropa sigue esa lógica, que lo lleves funcione en tu día a día y no sea solo algo estético.
¿Cuál es la filosofía que impera tras esta colección?
La colección pone el foco en lo cotidiano, en lo que usamos sin pensar demasiado. Hay una intención de dar valor a lo sencillo, a lo práctico, pero sin renunciar al diseño.
¿Por qué necesitamos poner color a la vida?
Porque el entorno muchas veces ya es bastante neutro. El color es una forma directa de expresión. Puede cambiar cómo te sientes o cómo afrontas el día, y eso me parece importante dentro de algo tan cotidiano como vestirse.
«En un vuelo hay que priorizar la ropa cómoda.»
¿Damos a la moda la importancia que merece?
Muchas veces se enfoca desde lo superficial y se olvida lo esencial. La ropa está contigo todo el día, tiene que ser cómoda, adaptarse a ti y facilitarte las cosas. Si no cumple esa función, pierde sentido, por muy estética que sea.
¿Cuántas prendas debemos comparar para afirmar que nuestro armario es sostenible?
No creo que haya un número concreto. La clave está en comprar con intención: menos, pero mejor. Prendas que uses, que te resulten cómodas y que puedas mantener en el tiempo. La sostenibilidad también pasa por el uso real.
Tú decides: ¿seguir la moda o apostar por la temporalidad?
Apostar por la temporalidad. Me interesa diseñar cosas que pueden acompañarte durante años. Cuando algo es cómodo, funcional y te representa, no necesita caducar. Y, sobre todo, cuando ofreces calidad tanto en los materiales como en la confección. Me encanta ver a mis clientes con piezas nuestras que tienen ya varias temporadas y que las siguen llevando con orgullo porque están ideales.
Eres el encargado del diseño de la carroza de Air Europa para el MADO. Háblanos de este trabajo tan especial.
Hace 10 años llegué a Madrid con una maleta y muchos sueños, mi primer Orgullo fue muy especial y recuerdo haber dicho: «algún día te subirás a una carroza y vivirás esa experiencia desde arriba». Los sueños se cumplen.
¿Cómo aconsejas vestirse para viajar en avión?
Priorizar la comodidad. Ropa que no apriete y te permita moverte con facilidad y que puedas adaptar por capas. Viajar ya implica muchas horas y cambios, así que lo ideal es que la ropa te acompañe y no sea una preocupación más. Y si además tiene buen diseño, mejor. Yo soy de los que no se levantan en todo el vuelo, así que voy siempre muy cómodo.
Entrevista realizada por Carmen Otto.